Etapa 5

ETAPA 5: QUINTANHILLA-BRAGANÇA

RECORRIDO DEL TRAYECTO = 24.4KM

 

Quintanilha – Bragança

La etapa discurre por el corazón del Parque Natural de Montesinho, un espacio protegido, salpicado por hermosos valles y una diversidad de flora que hacen del camino un ejercicio hermoso de contemplación y disfrute de la naturaleza. Ésta es la primera etapa plenamente Portuguesa. Parte de Quintanilha, un pueblo pintoresco, que si algo tienen que agradecerle infinítamente a los peregrinos es eso de disponer de un albergue, el primero que se encuentra en el camino de Zamora a Verín. Con la carencia de tres en la provincia de Zamora, dos en Portugal y uno en la Provincia de Ourense, en Soutochao.

Comienzo de una etapa precedida por una cuesta empinada que acelera el calentamiento de los andantes. Viñedos, zarzales y árboles frutales dominan parajes en los que por primera vez se observa el esplendor transmontano. En esta etapa por el parque natural de Montesinho, se percibe el brote de la vida.: pinos, castaños, y jaras, con sus clásicos olores de bosque, alivian al andante al respirar al paso. También aparece en este camino que ofrece un pequeño respiro, una carretera antes de tomar de nuevo las veredas. Así es como se empieza a divisar Réfega, el primer pueblo de la etapa, que discurre por hermosos parajes dominados por el agua. El río, arroyos y regatos dominan el paisaje donde alguna pequeña presa remansa las aguas y se vislumbra, escondido, algún molino. Prosigue el camino paralelo al cauce del río, cuyo discurrir resuena en el claro sosiego de la zona. Las huellas del Jabalí muestran la presencia del animal en la zona. Negrillos, vegetación de ribera, robles y monte bajo se alternan en zonas más boscosas con verdes praderas que aparecen como mantos impolutos. Con la afluencia de agua brotan primeras que conforman hermosos mantos blancos y amarillos, en esa estación del año. La ruta del camino llega a Palacios, un pueblo muy basado en celebraciones religiosas. Si los andantes al llegar al pueblo coinciden con algún acto religioso, puede que no se encuentren a nadie por la calle. Palacios, dispone de un Museo Rural, una edificación tradicional con un manantial y una fuente en las afueras.

Se retoma el Camino por el barrio de Cima, para tomar una carretera de asfalto que conduce a la zona de Bebe, y así lo indica la placa de los Amigos del Camino Portugués de la Vía de la Plata. Es una senda de tierra que discurre por espacios abiertos, regados a ambos lados por poblaciones de castaños, viñedos, jaras, berezo, praderas y algún sembrado. El monte bajo predomina en esta parte de la etapa por el Parque Natural de Montesinho, que conduce hasta el próximo pueblo, Gimonde. Tras la llegada a un teso, desde donde se ven las primeras casas de Gimonde a lo lejos, y más allá, la gran urbe de Braganza, comienza una bajada constante para dar a parar al río Igrejas, embalsado por una pequeña presa. Enseguida se divisa el puente de acceso a Gimonde, que ofrece una vista hermosa. El viaducto de piedra permite cruzar el rípo por esta vía al pueblo de Gimonde, regado por dos ríos: Igrejas y Malar. Una localidad de más de doscientos habitantes, que se aposenta en el corazón del Parque Natural de Montesinho. El pueblo posee rincones pintorescos y la industria cárnica tiene presencia en el pueblo.

El camino sale de Gimonde, para cubrir la última parte de la etapa, que llevará a los peregrinos a Braganä. Comienza el trayecto con una hermosa cuesta, dejando las instalaciones deportivas a la derecha, para avanzar por un camino de piedra. Adentrado en el desconocido camino Portugués. Antes de entrar en la ciudad, por una carretera de asfalto, el trayecto se endurece. Sin embargo, para alivio del andante, se retoma una vereda por una zona verde e n la que se atraviesa el vistoso puente de piedra. Después, otra vez las huellas de la ciudad: torres de pisos, alternando con casitas bajas al fondo, en lo alto un castillo. El acceso a la fortificación está precedido de una cuesta que cruza la puerta de acceso al recinto histórico de Braganza con sus calles empedradas hasta llegar al centro de la ciudad (24.4km).